CREDENCIAL LISTA 0/25 SELOS
1 2 3 4 5 6 GALICIA CALIDADE

29 xul → 3 ago · 2026

Pichutrip

A credencial de María & Julio

Seis rutas. Vinte e cinco selos.
Denominación de orixe.

Credencial de Peregrinos · Nº 0001/2026

María & Julio

COSTA DA MORTE → GOLFO ÁRTABRO → O GRAN NORTE

Expedida en Madrid-Chamartín o 28 de xullo de 2026 · Válida para 6 etapas, 25 selos obrigatorios e unha cantidade industrial de marisco · Non transferible (nin falta que fai)

As Normas do Peregrino

  1. La tortilla no se cuaja. Ni se pide más hecha, ni se sugiere, ni se piensa muy fuerte. En Betanzos hay jurisprudencia.
  2. En San Andrés de Teixido no se pisa ni un bicho. Ese escarabajo podría ser vuestro tatarabuelo Paco pagando penas. Saludadlo con respeto.
  3. Billetes físicos en el bolsillo. La Taberna de Caaveiro está en el siglo X y el datáfono no ha llegado andando hasta allí.
  4. El copiloto tiene potestad absoluta sobre la música épica. Las decisiones de la DJ son inapelables en toda la red de carreteras del Reino de Galicia.
  5. La sobremesa no se negocia. El café se toma sentado y sin mirar el reloj: aquí una comida no termina cuando se acaba el plato, sino cuando se acaba la conversación.
  6. Tirad del hilo si os pica la curiosidad. Las palabras subrayadas llevan a su artículo de Wikipedia, que se abre aparte para no perder la credencial. Media docena de estas historias dan para una tarde entera.
  7. Sin sello, la parada no existe. Así funciona la burocracia peregrina desde el siglo IX y no vais a venir vosotros a cambiarla.

— A Oficina do Peregrino, sen máis asuntos que tratar

Onde Imos

ATLÁNTICO N FISTERRA ÉZARO CARNOTA MUXÍA A CORUÑA DEXO CASA STA. CRUZ BETANZOS PONTEDEUME FRAGAS DO EUME ORTEGAL TEIXIDO HERBEIRA MOECHE
Etapa 1 · Mérc Etapa 2 · Xov Etapa 3 · Ven Etapa 4 · Sáb Etapa 5 · Dom ★ Casa base (Perillo)

Escala: aproximada, coma todo o demais neste documento. A Etapa 6 é urbana: cabe enteira debaixo do punto azul.

Especial: A Coruña

La ciudad base. Dos mil años discutiendo con el mismo vecino.

Antes de repartirse por la provincia conviene entender dónde dormís. A Coruña es una península estrecha con un faro romano en la punta, y toda su historia se explica por esa geografía: quien controla esta roca controla la entrada al noroeste. Por eso la ciudad lleva veinte siglos recibiendo visitas que no había invitado.

S. IBrigantium, y una torre que no se ha apagado

Los romanos montaron aquí un puerto, Brigantium, y levantaron el faro que sigue en pie. La Torre de Hércules es el faro romano en funcionamiento más antiguo del mundo y Patrimonio de la Humanidad desde 2009. Lleva casi dos mil años haciendo exactamente el mismo trabajo, sin cambiar de oficio ni pedir un traslado. Pocos funcionarios pueden decir lo mismo.

Y tiene una rareza que casi ninguna obra romana comparte: sabemos quién la firmó. Al pie apareció una piedra votiva con una inscripción en la que un tal Cayo Sevio Lupo, arquitecto de Aeminium (la actual Coímbra), dedica la obra a Marte Augusto en cumplimiento de una promesa. Es decir: el hombre había hecho un voto, construyó un faro para saldarlo y, ya puesto, dejó su nombre grabado. De los miles de ingenieros que levantaron el Imperio, conocemos a puñados; este se aseguró de estar entre ellos.

1522Siete años en que las especias del mundo pasaron por aquí

Dato que sorprende hasta a mucho coruñés: A Coruña tuvo el monopolio español del comercio de especias. Recién llegado Elcano de dar la vuelta al mundo, Carlos I creó aquí en 1522 una Casa de la Contratación de la Especiería para gestionar el negocio de las Molucas y armar las flotas que iban a buscarlo. De este puerto zarpó en 1525 la expedición de García Jofre de Loaísa, con Elcano a bordo, que moriría en mitad del Pacífico. En 1529 España vendió sus derechos sobre las islas a Portugal y la Casa se cerró. Siete años de gloria y a otra cosa: la ciudad ha tenido varias vidas y ninguna le duró demasiado.

1589La invasión que se estrelló contra una vecina

Un año después del desastre de la Armada Invencible, Inglaterra manda la Contraarmada: más de cien barcos, unos veinte mil hombres y Francis Drake al mando. Abren brecha en la muralla, un alférez inglés planta la bandera y entonces aparece María Pita con la lanza del muerto. La ciudad aguanta. La expedición inglesa acaba tan mal que la historiografía británica decidió, sencillamente, no estudiarla.

1803Veintidós niños, una vacuna y un barco llamado María Pita

La mejor historia que ha salido de este puerto no es una batalla. El 30 de noviembre de 1803 zarpó de A Coruña la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna, la primera misión sanitaria internacional de la historia: llevar la vacuna de la viruela a América y Asia.

El problema era de logística pura: la vacuna no aguantaba el viaje. La solución fue tan brutal como brillante: veintidós niños expósitos embarcaron como cadena viva, inoculándose de brazo a brazo cada pocos días para que el virus llegara vivo al otro lado del mar. Once de esos niños salieron del hospicio de esta ciudad. Iban al cuidado de Isabel Zendal, rectora de la Casa de Expósitos coruñesa, a la que la Organización Mundial de la Salud reconoce como la primera enfermera de la historia en una misión internacional.

Y el detalle que cierra el círculo: la corbeta que los llevó se llamaba María Pita. La misma señora que doscientos años antes había parado una invasión con una lanza dio nombre al barco que salió a salvar vidas al otro lado del mundo.

1809Elviña: perder la batalla y ganar el monumento

Plena Guerra de la Independencia. El ejército británico llega a A Coruña en retirada, perseguido por los franceses, con la única misión de embarcar y salvarse. En la batalla de Elviña, el 16 de enero, cubren la evacuación y su general, sir John Moore, cae con un cañonazo. Lo entierran esa madrugada envuelto en su capa, y hoy es el vecino ilustre del Jardín de San Carlos (etapa 6). Los ingleses perdieron la batalla, salvaron al ejército y se llevaron un souvenir.

As chaves da cidade están en Gales

La batalla de Elviña se libró el 16 de enero de 1809 para cubrir el embarque del ejército británico, y allí murió su general. Dos días después, el 18 de enero de 1809, el capitán Thomas Lloyd Fletcher, del 23.º de Fusileros Galeses, y su cabo fueron los últimos británicos en abandonar la ciudad. De camino al barco cerraron tras de sí la puerta de la muralla de la Pescadería. La llave no giraba, así que metieron una bayoneta e hicieron palanca hasta forzarla, doblando una de las llaves en el proceso. Y en vez de dejarlas colgadas, se las llevaron.

Aquellas llaves, con el rótulo «Postigo de Puerta de Abajo», cruzaron el mar en el último barco. En 1955 se donaron al museo del regimiento, en el castillo de Caernarfon, en el norte de Gales, y allí siguen expuestas hoy. A Coruña conserva una copia en su Museo Militar. Es decir: la ciudad que echó a Drake a lanzazos y que enterró a un general británico con honores tiene las llaves de su propia muralla a mil kilómetros, en una vitrina galesa y con una de ellas torcida.

1857Cuatro mil cigarreras y la primera huelga de mujeres de Galicia

En 1804 abre en la Palloza la Fábrica de Tabacos, que durante buena parte del siglo XIX fue la industria con más trabajadores de toda Galicia. Y toda la plantilla era femenina, por una razón que no tiene ningún misterio: a las mujeres se les pagaba menos. En su mejor momento se habla de hasta cuatro mil cigarreras a la vez, en una ciudad que rondaba los cuarenta mil habitantes. Haced la cuenta: casi una de cada diez personas que os cruzabais por la calle liaba tabaco.

El 7 de diciembre de 1857 pararon. Aquella huelga está considerada la primera huelga de mujeres de Galicia y uno de los arranques del movimiento obrero femenino en España. Y consiguieron cosas que no llegarían al resto del mundo laboral hasta un siglo después: salas de lactancia, escuelas y guarderías dentro de la propia fábrica. Hay testimonios de hijas que cuentan cómo sus madres liaban tabaco con las manos mientras les mecían la cuna con el pie. La conciliación laboral se inventó aquí, en 1857, y sin ninguna comisión de expertos.

1891Un niño de Málaga que aprendió a pintar mirando esta luz

En octubre de 1891 llega a la ciudad un funcionario con su familia: José Ruiz Blasco, nuevo profesor de la Escuela de Bellas Artes. Trae un hijo de nueve años llamado Pablo. Los tres años y medio que la familia Ruiz Picasso pasa aquí son los de su formación: el niño empieza a dibujar en serio, hace sus primeros óleos y monta periódicos caseros que escribe e ilustra él solo.

Antes de marcharse, con trece años, consigue su primera exposición individual. No en un museo: en el escaparate de una tienda de muebles de la calle Real. La prensa local le hizo buenas críticas, que es más de lo que suele conseguir un adolescente con sus dibujos. Se fue en 1895 y nunca volvió a vivir aquí, pero A Coruña puede presumir de una cosa muy concreta: la primera vez que alguien colgó un Picasso en una pared para que lo viera el público fue en esta ciudad.

1912El puerto por el que Galicia se fue

Durante décadas esta fue la puerta de salida de medio noroeste. Solo entre 1901 y 1911, cerca de una docena de navieras transatlánticas operaban desde aquí y embarcaron a más de 250.000 personas rumbo a América. En 1912 salieron del puerto coruñés 45.731 emigrantes en un único año; en 1920 fueron otros 45.000. Gente que vendía lo que tenía por un pasaje y se marchaba a Buenos Aires, La Habana o Montevideo sabiendo que probablemente no volvería.

Todos ellos compartieron la misma última imagen de su tierra: la Torre de Hércules encogiéndose por la popa. Ese faro no solo avisaba a los que llegaban. Fue, sobre todo, lo último que vieron cientos de miles de personas que se iban. Cuando el jueves miréis la Torre desde el Monte de San Pedro, tened un segundo ese detalle en la cabeza.

Curiosidades para la sobremesa

Resumen de dos mil años: vinieron los romanos y dejaron un faro firmado; pasaron las especias del mundo y se fueron a Portugal; vino Drake y salió con viento fresco; salieron veintidós niños a salvar América de la viruela; vinieron los ingleses a que los rescatásemos y se marcharon con las llaves; y un chaval de Málaga colgó sus primeros cuadros en una mueblería.

MÉRCORES 29 · XUL HOXE

O Fin do Mundo e o Colesterol do Bo

Poñede música épica no coche. Hoxe conducides ata o borde do mapa.

Parada 1 · Onde se acaba o chan

Faro de Fisterra, el Fin del Mundo

Año 137 a.C. Las legiones de Décimo Junio Bruto llegan aquí después de una campaña impecable, salvo por un detalle: al cruzar el río Limia sus soldados se plantaron, convencidos de que era el río del Olvido y de que al pisarlo se les borraría la memoria. Bruto tuvo que cruzar él primero y llamarlos uno a uno por su nombre desde la otra orilla, como un profesor pasando lista a cuarenta mil adultos armados. Con ese nivel de fortaleza mental llegaron a este cabo, vieron el sol hundirse en el océano con un siseo de fritura infernal y decidieron que el mar era una sartén cósmica donde el mundo se apagaba cada noche. Media vuelta y para Roma pitando.

Aquí estaba el Ara Solis, un altar al sol que ya funcionaba antes de que los romanos vinieran a asustarse, y hoy está el kilómetro 0,000 del Camino: el sitio donde los peregrinos, tras 900 kilómetros andando, descubren que el mundo sigue y les da exactamente igual. Haceos el selfie de rigor, buscad la bota de bronce y reíos en silencio de la fragilidad psicológica del Imperio Romano, que conquistó el mundo conocido pero le tenía miedo a un atardecer.

Prohibido quemar ropa: el Concello puso hasta un contenedor de botas de peregrino. La burocracia siempre gana al misticismo.

Parada 2 · Hidrografía radical

Fervenza do Ézaro

El río Xallas es el anarquista oficial de la hidrografía europea. Todos los demás ríos del continente terminan como mandan los cánones: un delta educado, una ría, un estuario con papeleo en regla. Este no. Este llega al borde de un acantilado de granito, mira las olas 40 metros más abajo y dice «que os den a todos». Es el único río de Europa continental que desemboca en el mar en cascada. Puro punk fluvial.

Y sin embargo, hasta a los anarquistas los domestica una eléctrica: en 1988 un embalse le cerró el grifo del todo y la cascada pasó veinte años apagada, encendiéndose solo para las visitas, como una fuente de rotonda con horario comercial. Hubo que pelear hasta 2011 para que volviera a caer agua todos los días. Lo que vais a ver es, literalmente, un río readmitido tras dos décadas de despido improcedente.

Parada 3 · Deporte de risco con mantel

Comida en Caldebarcos

Zona marisquera de categoría con la mole de granito rosa del Monte Pindo encima: 627 metros de «Olimpo Celta», con leyendas de druidas, la Reina Lupa y un obispo medieval que mandó destruir el castillo de la cima por si acaso alguien lo usaba contra la Iglesia. Bajo semejante supervisión mitológica, vosotros a lo vuestro: percebes.

El percebe es un crustáceo que en algún momento de la evolución miró el mercado laboral y eligió el peor puesto disponible: pegarse de por vida a la roca exacta donde el Atlántico pega más fuerte. Cuanto peor es el sitio, mejor es el percebe; es el mercado inmobiliario al revés. Abrirlo es un deporte de riesgo: si no usáis la técnica del cirujano ninja, ese dedo de extraterrestre os lanza un chorro de agua salada helada directo al ojo derecho. No es agresividad. Es un bautismo.

El que abra tres seguidos sin salpicarse invita al postre el resto del viaje. Norma nueva, acabo de inventarla, ya es tradición.

Parada 4 · Bifurcación do peregrino

Tarde a elegir (con un sello basta: no hay que hacerlo todo)

A

A Playaza: Carnota

Siete kilómetros de arenal virgen —la playa más larga de Galicia— y la foto obligada con el hórreo kilométrico: 34,76 metros de granero construidos única y exclusivamente para vacilar al pueblo de al lado. Y aquí viene la tragedia: los de Lira contraatacaron en 1779 y estuvieron 35 años de obras para ganarles por un metro. La guerra fría del grano.

B

Ruta Mística: Muxía

El Santuario da Virxe da Barca: según la leyenda, la Virgen llegó aquí en un barco de piedra para animar al Apóstol (la ingeniería naval mariana no admite preguntas). Las piezas del barco están repartidas por las rocas: la vela, el timón… y la Pedra de Abalar, que se balanceaba solo si tenías la conciencia limpia. Intentad moverla sin muchas expectativas. Y parad un momento en serio ante A Ferida: 400 toneladas de granito partido en memoria del Prestige. Aquí se baja la voz.

ETAPA 1 COMPLETADAHabéis sobrevivido al Fin del Mundo. Los romanos no pueden decir lo mismo.

XOVES 30 · XUL HOXE

Bautismo Blanquiazul e Cantís de Vértigo

Hoxe tócache renovar a fe. E logo, cantís con GPS do século XVI.

Parada 1 · Sacramento anual

La Cita del Dépor

Renovación del abono en el santuario blanquiazul. Para que María entienda dónde se mete: este césped ha visto cosas que desafían la física y la lógica. La más gorda ni siquiera pasó aquí: el Centenariazo. Año 2002, el Real Madrid organiza la final de Copa en su propio Bernabéu como fiesta de su centenario, con palco engalanado y tarta preparada. Resultado: 2–1 para el Dépor, goles de Sergio y Tristán, y el cumpleaños más triste de la historia de los cumpleaños. Presentarse a la fiesta del vecino y llevarse la tarta: eso es este club.

Y en este césped, sí: 7 de abril de 2004, 4–0 al Milan de Maldini, vigente campeón de Europa, tras perder 4–1 en San Siro. Pandiani, Valerón, Luque y Fran. Hay señores en A Coruña que aún no han vuelto del todo de aquella noche. Pasad por la tienda y salid con una bufanda que no necesitáis: en julio, a 24 grados, la bufanda no abriga el cuello, abriga el alma.

Parada 2 · As Marías sempre gañan

Paseo urbano e Praza de María Pita

Los Cantones, la Marina de las galerías acristaladas, y la plaza de la jefa. Contexto: 1589, un año después del fiasco de la Armada Invencible, Inglaterra decide devolver el golpe y manda la Contraarmada: más de cien barcos y unos veinte mil hombres, con Francis Drake al mando, a saquear A Coruña. Cuando ya habían abierto brecha en la muralla y un alférez inglés plantaba su bandera, una vecina llamada María Pita lo mató con su propia lanza y gritó «Quen teña honra, que me siga». La siguieron. Los ingleses se fueron.

Lo mejor es el epílogo: la Contraarmada fue un desastre tan monumental que la historiografía inglesa decidió, simplemente, no estudiarla. Le hicieron ghosting a su propia derrota. Vosotros vais a esa plaza con una María: estadísticamente sois invencibles. Y si la obra del piso pilla de camino, haced la inspección técnica de rigor: se asiente con cara de entender de tabiques y se cumple con las obligaciones inmobiliarias adultas.

Parada 3 · Trámite obrigatorio

Comida casera en Perillo

Comida de las de verdad, de las que no salen en las guías porque las guías no tienen madre. Y después la sobremesa, que en Galicia no es el epílogo de la comida: es la segunda mitad. El café se toma sentado, sin mirar el reloj y con la conversación abierta (ver Norma N.5), porque por la tarde os esperan cinco kilómetros de acantilado y nadie sale al monte con prisa. Cargad bien, que lo que se sube por la Costa de Dexo se sube con lo que llevéis dentro.

Parada 4 · GPS do século XVI

Costa de Dexo e o Seixo Branco

Cinco kilómetros llanos de acantilarios desde el faro de Mera, por un Monumento Natural con cuevas marinas que tienen nombres como Furna do Ollo Pequeno. La estrella es la enorme veta de cuarzo blanco que cruza la roca negra y que los marinos usaban de referencia para no estrellarse de noche. Cuentan que los corsarios ingleses —Drake incluido, que este señor aparece en vuestra ruta más que un anuncio de Booking— la usaban como GPS nocturno tras las juergas de ron: el cartel luminoso de gasolinera que les avisaba de dónde estaba la costa.

El reto está enfrente: el islote de A Marola, donde se separan las aguas mansas de la ría y el mar abierto de verdad. El dicho marinero es jurisprudencia: «Quen pasou a Marola, pasou a mar toda». Miradla con respeto desde tierra firme y reclamad la ciudadanía coruñesa por la vía contemplativa, que puntúa igual y se moja menos.

Parada 5 · Artillaría con vistas

Solpor no Monte de San Pedro

Se acaba el día urbano y toca despedirse de la ciudad desde arriba. El Monte de San Pedro es el mirador donde A Coruña se mira a sí misma: la ciudad entera a vuestros pies, la Torre de Hércules recortada a lo lejos y el Atlántico haciendo lo que mejor se le da, que es tragarse el sol todas las tardes con una puntualidad que ya quisieran los trenes. Se sube en coche o en el ascensor panorámico, una bola de cristal que trepa por la ladera y que es, sin discusión posible, el trasto más divertido del transporte público gallego.

Pero lo de arriba no nació mirador: es una batería militar de costa. Dos cañones Vickers de 381 milímetros, más de diecisiete metros de tubo, capaces de mandar un proyectil de 885 kilos a 38 kilómetros. Se compraron en 1929 en una fábrica de Barrow-in-Furness; es decir, en Inglaterra. Y ahí está el chiste que remata el día: esta es la ciudad que echó a Drake a lanzazos en 1589 y que en 1809 enterró a un general británico con todos los honores. Tres siglos temiendo a los ingleses para acabar comprándoles la artillería.

Subirlos desde el puerto fue su propia epopeya: sobre raíles desmontables, avanzando 200 metros al día porque la cuesta no daba para más. Tardaron lo que tenían que tardar, se montaron, y el 19 de diciembre de 1933 tuvieron su bautizo de fuego. Lo que pasó después es la mejor parte, y está en el dato.

Llevad algo de abrigo aunque haga bueno: aquí el sol se va y el viento se queda a terminar la conversación.

ETAPA 2 COMPLETADACiudadanía coruñesa: EN TRÁMITE. La bufanda ya abriga el alma.

VENRES 31 · XUL HOXE

A Fraga Xurásica e os Mafiosos Medievais

Hoxe as vosas pernas traballan en réxime de autónomo: 15 km e sen dereito a paro.

Parada 1 · Bosque con antigüedade no posto

Senda dos Encomendeiros, Fragas do Eume

Quince kilómetros ida y vuelta bordeando el río bajo una cúpula vegetal tan densa que los pájaros van con linterna. No es un bosque bonito sin más: es uno de los bosques atlánticos costeros mejor conservados de Europa, con helechos de linaje tan antiguo que este paisaje le sonaría familiar a un dinosaurio. Vosotros lleváis ahí crema solar y ellos llevan ahí desde el Terciario: un respeto.

Los encomendeiros que dan nombre a la senda eran los recaderos que subían encargos y provisiones al monasterio: estáis caminando, literalmente, por la ruta del delivery medieval. Cruzaréis los puentes colgantes de Cal Grande y Fornelos sintiéndoos Indiana Jones, con la diferencia de que a Indiana no le crujía la rodilla y a vosotros os va a crujir en estéreo.

Parada 2 · Ghosting fundacional

Mosteiro de Caaveiro (e a súa Taberna)

Año 934. San Rosendo, que era obispo, noble, y estaba hasta la mitra de la gente, funda un monasterio en el punto más inaccesible del cañón del Eume: el sitio con peor cobertura de toda Galicia, elegido con criterio profesional mil años antes de que existiera la cobertura. San Rosendo no se retiró: inventó el ghosting, y lo hizo con tanto talento que su ghosting tiene campanario románico y está protegido por patrimonio.

Parada crítica en la Taberna de Caaveiro: llevad billetes físicos en el bolsillo (Norma N.3). Allí abajo el datáfono es una leyenda que los lugareños cuentan a los niños para asustarlos. La alternativa a pagar en efectivo es lavar los platos del siglo pasado con agua del Eume, y el Eume está frío hasta en agosto.

Parada 3 · Coñecede aos vosos caseiros

Pontedeume e o Torreón dos Andrade

Comida reconstituyente en los soportales de la Rúa Real —pulpo, empanada y lo que haga falta para amortizar las 2.000 calorías de la fraga— y presentación oficial de la familia que os va a perseguir todo el viaje: los Andrade, señores feudales con un oso y un jabalí por escudo y una relación con los impuestos que hoy llamaríamos «entusiasta». Fernán Pérez de Andrade, "O Boo", construyó hacia 1380 un puente de casi 70 arcos y 850 metros —de los más largos de la Europa de su tiempo— que llevaba encima capilla, hospital de peregrinos y dos torres: un área de servicio del siglo XIV, con parking para almas.

Subid al Torreón (18 metros, entrada simbólica: la tarifa más barata que jamás cobró un Andrade) y mirad la ría donde veranea la familia. Toda esa postal la administraba un señor que cobraba peaje hasta por respirar con ambición. Guardaos el dato del oso y el jabalí: mañana y pasado vuelven a salir, porque esta familia tiene más apariciones en vuestra ruta que Drake.

Parada 4 · Acordo extraxudicial cos pés

Baño na Praia da Madalena

Baño reparador bajo los pinos de Cabanas. A estas alturas del día, vuestros pies han presentado formalmente una reclamación por los 15 kilómetros de la mañana; el chapuzón es el acuerdo extrajudicial. El agua estará fría, pero fría de Galicia, que no es una temperatura: es una experiencia formativa que os hará mejores personas en unos 40 segundos.

ETAPA 3 COMPLETADAVuestras rodillas han presentado su dimisión. No ha sido aceptada.

SÁBADO 1 · AGO HOXE

O Imperio da Tortilla e o Tirano de Pedra

Hoxe o huevo fluye. Non facer preguntas. Non pedir «un pouco máis feita».

Parada 1 · De fortín antipirata a chalet literario

Castelo de Santa Cruz

Paseo por la pasarela de madera sobre el agua hasta el islote fortificado. Se empezó a construir en 1594, y el motivo ya lo conocéis de anteayer: el susto que dio Drake en 1589 fue tan importante que la bahía entera se puso a levantar castillos como quien instala alarmas después de un robo en el barrio. Drake nunca volvió, pero el miedo que dejó pagó tres fortalezas.

El giro de guion es magnífico: tres siglos después, el fortín acabó siendo la residencia de verano de Emilia Pardo Bazán, cuyo marido lo compró como quien compra un adosado, solo que con batería de cañones. De defender la ría de los piratas a servirle el desayuno a la primera gran novelista de España: pocas reconversiones laborales tan dignas. Hoy es un centro de educación ambiental, que es la tercera vida más pacífica que puede tener un castillo.

Parada 2 · Salseo gótico

San Francisco de Betanzos e o sepulcro d'O Boo

Aquí vuelve vuestro casero medieval favorito. Fernán Pérez de Andrade, «O Boo» —«El Bueno», con la ironía de quien cobraba impuestos hasta por respirar— se hizo construir esta iglesia hacia 1387 y, dentro, un sepulcro donde su tumba descansa encima de un oso y un jabalí de piedra: los animales de su escudo, condenados a aguantarle el peso hasta el fin de los tiempos. Los becarios más antiguos de Galicia, sin convenio y sin relevo.

Cuentan las malas lenguas —y esto presentadlo como lo que es, salseo del siglo XIV— que los canteros, que aborrecían al jefe, esculpieron al oso con la cara torcida a propósito: la primera trolleada pasivo-agresiva de la historia del arte gallego. Mirad bien al oso y juzgad vosotros. Lleva 600 años sosteniendo al señor que le arruinó la cara: si eso no es dignidad profesional, no sé qué es.

Parada 3 · A comida sagrada

La Tortilla de Betanzos

Gastro-teología básica: la tortilla de Betanzos NO SE CUAJA. El huevo fluye como lava de oro sobre patata kennebec, en proporción herética para el resto de España: el doble de huevos que de patata. Si pedís educadamente que la pasen «un poquito más», se abrirá una trampilla en el suelo y una comisión de abuelas gallegas os desheredará en directo, con efectos retroactivos y en fin de semana.

Y atención al detalle histórico: la inventó una señora con nombre y apellido, Angelita Rivera, en el mesón La Casilla. Esto no es folclore difuso: es una obra de autora. El Mesón O Pote ha ganado el Campeonato de España de tortilla dos veces defendiendo la doctrina. Sobre la cebolla no hay debate que valga: aquí no lleva, y gracias a eso Betanzos es el único municipio de España en paz consigo mismo en esta materia.

Postre reglamentario: helado en mano y terrazas del Mandeo. El sello de abajo se gana masticando.

Parada 4 · Dixestión regulamentaria

Betanzos modo chill

Tarde de helado en mano, soportales medievales y terrazas fluviales viendo pasar el Mandeo, que a diferencia del Xallas es un río con las cosas en orden. Después del imperio, la sobremesa del imperio. No hay más historia en esta parada porque la historia también descansa los sábados por la tarde.

ETAPA 4 COMPLETADALa tortilla fluyó, y vosotros fluisteis con ella. Las abuelas os bendicen.

DOMINGO 2 · AGO HOXE

O Gran Norte: o Manto da Terra e o Santo Queixica

Madrugón épico. Hoxe pisades as tripas do planeta e negociades coa reencarnación.

Parada 1 · Xeoloxía indecente

Cabo Ortegal

Las rocas negras de Os Tres Aguillóns no son piedras: son trozos del manto terrestre, material que normalmente vive a más de 70 kilómetros bajo vuestros pies y que hace unos 400 millones de años fue escupido a la superficie en el choque de continentes que montó Pangea. Es el mayor escaparate de eclogitas conocido del planeta: estáis pisando las tripas de la Tierra, antigüedades geológicas más duras que una hipoteca a tipo fijo. La UNESCO lo hizo Geoparque Mundial en 2023, que es lo más parecido que tiene la geología a ganar un Óscar.

Aquí, dicen, se besan y se pelean el Atlántico y el Cantábrico. La verdad administrativa es que el punto oficial del cambio de mar es Estaca de Bares, un poco más allá — pero eso en Ortegal no se dice en voz alta, igual que en Carnota no se menciona el hórreo de Araño. Toda esta costa funciona a base de rivalidades magníficas.

Parada 2 · Vertixe con currículum

Garita da Herbeira

613 metros de caída hasta el mar: los acantilados más altos de la Europa continental. La garita se construyó en 1805 para vigilar barcos ingleses —el trauma de Drake, edición siglo XIX— que nunca llegaron a desembarcar. Doscientos años en el puesto sin un solo incidente: el vigilante con el mejor currículum de España. Por el camino, caballos salvajes de la Serra da Capelada pastando al borde del abismo con una tranquilidad que ofende.

Si hay niebla —la carmiña, que aquí tiene nombre propio, como las mascotas— no os quejéis: fingid que estáis rodando un drama de misterio de la BBC y facturadle la localización a la productora. Con niebla o sin ella, en el borde se habla bajito. No por miedo: por respeto profesional al vacío.

Parada 3 · Ministerio de Reencarnacións

San Andrés de Teixido

«Vai de morto quen non foi de vivo.» La leyenda es esta: San Andrés estaba en su acantilado remoto, muerto de envidia de Santiago, el influencer que se llevaba todas las visitas. Se quejó a las alturas —con razón, hay que decirlo— y Dios, para compensarle, dictó la norma más contundente de la historia de la fidelización de clientes: todo el mundo pasará por aquí, de vivo o de muerto. Quien no venga en vida, vendrá reencarnado en bicho. Por eso, PROHIBIDO PISAR INSECTOS (Norma N.2): ese escarabajo podría ser el tatarabuelo Paco pagando penas, y no se le pisa a nadie el proceso de rehabilitación.

El ritual completo: comprad el sanandresiño de miga de pan, buscad la herba de namorar en el acantilado (pedídsela el uno al otro, no la arranquéis con el cuerpo entero, que está protegida), y bebed de la fuente de los tres caños: si la miga flota, deseo concedido. La administración del más allá es estricta pero tiene sus formularios.

Parada 4 · Xefe final: outro Andrade

Comida en Moeche e o seu Castelo

Comida con reserva blindada y, de postre, el plot twist del viaje: el castillo de Moeche es el epicentro de la Revuelta Irmandiña de 1431, cuando los campesinos gallegos, hartos de abusos, cogieron las hoces y vinieron a por su señor feudal. ¿Y quién era el señor feudal? Nuño Freire de Andrade, «O Mao» — El Malo. Exacto: sobrino-nieto de vuestro O Boo de ayer. La misma familia que os cobró la entrada del Torreón el viernes consiguió el doblete histórico de apodos: el Bueno y el Malo. Y a los dos les gustaba igual cobrar impuestos.

El asalto de 1431 se quedó con las ganas —O Mao huyó antes de que llegaran— pero la segunda parte fue seria: en la Gran Guerra Irmandiña (1467-69) los campesinos derribaron unos 130 castillos, la primera gran revuelta social de Europa, con gaitas de fondo. Cada agosto la Festa Irmandiña recrea el asalto nocturno con antorchas… la tercera semana. Llegáis 15 días antes, así que el asalto tendrá que ser autoguiado y sin quemar nada, por favor.

ETAPA 5 COMPLETADACero insectos pisados. El tatarabuelo Paco os lo agradece desde su escarabajo.

LUNS 3 · AGO HOXE

O Culebrón de Casa Cornide e a Fuxida

Última etapa: un pazo baleiro, un xeneral romántico e unha empanada táctica.

Parada 1 · Loxística de despedida

Mercado de San Agustín

Compras de última hora: queso del país, pan gallego y la empanada táctica para Madrid, que es la única forma legal de exportar Galicia. Levantad la vista al techo antes de salir: esa bóveda parabólica de 1932, de 24 metros de luz sin una sola columna, tiene una lámina de hormigón de solo 15 centímetros — proporcionalmente más fina que una cáscara de huevo. Fue un hito europeo de la ingeniería racionalista, y ahí sigue desde hace un siglo, aguantando el peso simbólico de todas las empanadas de la ciudad.

Parada 2 · Culebrón inmobiliario

Casa Cornide

Pazo barroco del XVIII y sede del mejor culebrón inmobiliario de España. Seguid la jugada de 1962, que es de manual: el pazo se tasa en 344.813 pesetas. El Ayuntamiento lo saca a subasta y aparece un único postor —el suspense fue mínimo—, Pedro Barrié de la Maza, que paga 305.000. Cuatro días después se lo vende a Carmen Polo, la mujer de Franco, por 25.000 pesetas: una depreciación del 92% en un fin de semana. Ni el mercado inmobiliario del percebe al revés funciona así.

Hoy es Bien de Interés Cultural, y a la familia hubo que ponerle una multa para que lo abriera al público. ¿Lo mejor de la visita? Está completamente vacío: ni un cuadro, ni un mueble, ni un triste felpudo. Vais a ver el único palacio de España amueblado exclusivamente con jurisprudencia. Fascinante de una manera que ningún museo puede igualar.

Parada 3 · Romanticismo con artillería

Xardín de San Carlos

Enero de 1809. El general británico Sir John Moore, cubriendo la retirada de su ejército ante Napoleón, recibe un cañonazo en la batalla de Elviña y muere esa noche. Lo entierran de madrugada en las murallas, envuelto en su capa militar, sin ataúd y a toda prisa. Y entonces empieza la carrera póstuma más espectacular de la historia: su enemigo, el mariscal Soult, le erige el primer monumento (nivel de caballerosidad: enemigo del año); un poeta irlandés le dedica el poema que media Inglaterra memorizó durante un siglo; y Rosalía de Castro le escribe el único poema con dedicatoria de toda su obra. Perdió la batalla y ganó el mejor gabinete de prensa del siglo XIX.

Además se quedó, para la eternidad, con el mirador romántico más bonito de la ciudad, entre olmos centenarios. Si aquí os entra la tontería romántica, no la combatáis: este jardín está técnicamente diseñado para eso desde 1809 y resistirse sería faltarle al general.

Parada 4 · Peche de credencial

Comida de despedida, chapuzón exprés e voo

Comida de despedida oficial: lágrimas, abrazos y calorías de reserva, en ese orden o en cualquier otro. Café rápido de recuperación, cierre definitivo de maletas —la empanada táctica viaja en cabina, eso no se factura— y, si el tiempo acompaña, último chapuzón exprés en Bastiagueiro o Santa Cristina: diez minutos de Atlántico para llevar puesto el resto del año. Luego, Alvedro y a Madrid, con la credencial sellada y una morriña que no cabía en la maleta de todas formas.

ETAPA 6 COMPLETADAPeregrinaxe rematada. A Percebela agarda aí abaixo. E Galicia, aquí, para cando queirades volver.

O Diploma

A Percebela

UNIVERSITAS PEREGRINORUM FINIS MUNDI

«Nos, a Oficina do Peregrino, certificamus quod MARIA INVICTA CORUNNENSIS et IULIUS BLANQUIAZULIS (vulgo «os pichurris») peregrinaverunt per Finem Mundi, Cascatam Anarchistam, Tortillam Non Coagulatam, Mantum Terrae et Sanctum Queixicam; cum colesterolo maximo, zero insectis calcatis omnibusque sigillis collectis, dignissimi sunt titulo PEREGRINORUM TOTALIUM COSTAE MORTIS.»

Traducción aproximada: fuisteis, lo visteis todo, comisteis mejor que nadie y no pisasteis a ningún tatarabuelo. Enhorabuena.

A Oficina do Peregrino O Oso de Betanzos (coa cara torcida) O Tatarabuelo Paco 🪲

🔒 SELADE AS SEIS ETAPAS PARA DESBLOQUEAR O DIPLOMA.
Á Oficina non se lle cola nada.

Etapas completadas: 0/6